¿Cómo podemos recuperar el agua de lluvia?

El agua que cae en nuestros tejados y terrazas cuando llueve se puede aprovechar para múltiples usos domésticos, tanto del interior de la casa como en el huerto o el jardín.

 La única restricción que se debe aplicar a esta agua recogida es el consumo en forma de ingestión, es decir el agua de boca. Para todos los demás usos está perfectamente indicada.

En efecto, según la normativa sanitaria, el agua de consumo humano que se ingiere en complemento a nuestra alimentación debe cumplir unos estrictos requisitos de salubridad que se establecen en la propia legislación. Para ello, el agua de boca debe tratarse previamente con el objeto de que adquiera las características de lo que denominamos agua potable.

Pero en las viviendas existen necesidades hídricas que pueden cumplirse perfectamente con agua de lluvia. En el interior de las casas podemos usarla para la limpieza general como fregar, lavar los platos o la ropa y para el aseo personal, como el baño, la ducha o lavarnos las manos.

En el exterior, el agua de lluvia recuperada es muy indicada para el riego de nuestras plantas de huerto o de jardín, incluso mejor que la de la red general puesto que, al contrario que ésta, es totalmente natural y no contiene productos químicos esterilizadores que perjudican la fauna edáfica del suelo de los huertos o jardines.

Ya hemos explicado los múltiples beneficios del agua de lluvia para los diversos usos a los que podemos dedicarla. Ahora vamos a abordar los diferentes sistemas para captarla y almacenarla; en definitiva, para aprovecharla.

La mayoría de las casas actuales disponen de canalizaciones horizontales y verticales para la recogida del agua de lluvia de las cubiertas y su conducción hacia la red de alcantarillado, desperdiciando así un recurso tan valioso.

Los sistemas de aprovechamiento sencillamente interceptan el agua de los bajantes de tejados y terrazas para filtrarla y conducirla a los depósitos de almacenaje, los cuales pueden ser subterráneos o de superficie. Los primeros tiene la ventaja de que no ocupan espacio en nuestros patios, garajes o dependencias similares. La contrapartida es que debe excavarse el terreno para crear el hueco donde se instala el depósito.

Los depósitos de superficie, al estar a la vista, suelen tener diseños decorativos e integradores en el entorno donde se van a instalar. Además, disponen de un grifo a cierta altura para poder extraer el agua con comodidad. En cambio, en los subterráneos debe extraerse con bomba.

Los depósitos más sofisticados están equipados con aparatos electrónicos que sirven para conocer las reservas de agua e incluso pueden disponer de un mecanismo para conectar la instalación a la red y así consumir el agua de suministro público cuando se agota la del depósito.

Salvador Cid

Gerente de Entorn XXI

www.entornxxi.com

Imatge

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s